Con el objetivo de alejar el agua de la plataforma y mejorar la evacuación de aguas pluviales también se ha ejecutado un sistema de cunetas drenantes a lo largo del recorrido.
En las zonas más deterioradas de la carretera se ha llevado a cabo una estabilización con cal, permitiendo recuperar la capacidad portante del terreno, con el uso de grava de emulsión, una técnica recogida en el catálogo de soluciones de la Asociación Técnica de Emulsiones Bituminosas (ATEB), para el refuerzo del firme.
En el resto del trazado se ha realizado una regulación con gravón aplicando una capa de rodadura mediante riegos con gravilla sobre toda la superficie.
Por último, hemos procedido a mejorar la seguridad vial y las defensas de la carretera y a la renovación completa de la señalización horizontal y vertical de todo el trazado.